Una nueva herramienta para la Orientación Vocacional y Profesional de jóvenes: el Manual de interpretación del Inventario de Preferencias Profesionales de Jóvenes (IPPJ)

19/04/2017

El Inventario de Preferencias Profesionales para Jóvenes (IPPJ) es un cuestionario de exploración psicométrica que se sustenta en la teoría tipológica de John Holland, referente mundial en el campo de la Orientación Profesional y Vocacional. Ha sido desarrollado por la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) en el marco del proyecto Prometeo, con el apoyo del Ministerio de Educación.

La utilidad de esta herramienta radica en la importancia de acompañar el proceso orientativo y la toma de decisiones vocacionales y profesionales en los jóvenes y las jóvenes que se encuentran dentro del sistema educativo nacional, a través del trabajo que ejecutan los DECE.

A continuación les presentamos una entrevista a Pablo Ormaza Mejía, Director Nacional de Educación para la Democracia y el Buen Vivir. En ella, abordamos el rol del IPPJ como un instrumento de exploración psicométrica que responde a la realidad territorial y a los factores culturales del país. También su uso práctico para apoyar la Orientación Vocacional y Profesional en Ecuador a través de los equipos de los Departamentos de Consejería Estudiantil (DECE) que tienen a cargo su implementación.

 

VVOB: En el documento se menciona el tema de la Interculturalidad. ¿Cómo deben trabajar los equipos DECE concretamente este aspecto en relación al IPPJ? Por ejemplo, muchas veces las decisiones no se toman a nivel individual, sino en función de lo comunitario.

Pablo Ormaza: La toma de decisiones vocacionales y profesionales es un proceso continuo y a la vez complejo, ya que se requiere adoptar una postura de introspección constante para que, a partir de la misma se pueda reconocer aquellos aspectos personales, familiares, colectivos y culturales que podrían incidir en la toma de decisión. En ese sentido, el rol del profesional DECE es crear  espacios de acompañamiento para estimular el proceso de reconocimiento de aquellas fortalezas y debilidades oportunidades y amenazas, condiciones que muchas veces están permeadas por las influencias del contexto social y cultural. En esta línea, el IPPJ pasa a ser una herramienta de trabajo para que el profesional DECE a través de los resultados obtenidos, contribuyan a una toma de decisión, libre, autónoma e informada.

VVOB: Basados en la teoría de Holland, en la que la personalidad es estable y no cambia, pero donde ‘aquello en lo que eres bueno’ no necesariamente coincide con ‘lo que te gusta hacer’, ¿cómo funciona el IPPJ en función de estas diferencias que pueden presentarse? ¿Y en relación al hecho de que muchas veces los aspectos o las preferencias cambian a través del tiempo?

Pablo Ormaza: El postulado conceptual de Holland procura explicar el desarrollo de la conducta vocacional, más no establece que la personalidad sea estable e inmutable. Holland plantea que las personas que muestran diferentes intereses tienen personalidades diferentes y que la elección de una determinada ocupación es un acto expresivo que no solo tiene que ver con la motivación personal, el conocimiento que se tenga de una carrera o las habilidades que se posean para ejercer la misma, sino también con características propias de cada personalidad.

El IPPJ es una herramienta que permite levantar información de los intereses de cada persona investigada para que, con un adecuado proceso de acompañamiento, entrevista y observación, se pueda estimular procesos reflexivos sobre sí misma y sus intereses. Creo necesario enfatizar que el IPPJ no es un instrumento unidireccional que determinara la decisión vocacional o profesional de la persona, razón por la cual los profesionales DECE tienen la responsabilidad de utilizar el mismo como una herramienta adicional, dentro de un proceso de acompañamiento individual.

VVOB: ¿Cómo trabajar el IPPJ en contextos donde la oferta educativa es limitada como, por ejemplo, los contextos rurales? ¿No existe el riesgo de que un diagnóstico alcanzado a través de una herramienta como el IIPJ cause frustración en la persona que lo toma porque establece metas que no necesariamente se pueden lograr en determinados contextos? ¿Cómo pueden guiar en estos casos los equipos DECE?

Pablo Ormaza: El IPPJ permite reconocer aquellos rasgos de personalidad que pueden configurar una identidad vocacional más no es una herramienta que direcciona a la toma de ediciones profesionales en función de la oferta educativa existente.

El diagnóstico que se configura a través de la aplicación de la herramienta no debe considerarse per se como una sentencia tácita de las preferencias vocacionales. Por eso es importante que el profesional del DECE además de la información que pueda recabar con el uso de la herramienta, también pueda indagar en aquellos factores internos (identidad, personalidad, habilidades, intereses, valores y experiencias significativas), y la influencia de los factores externos (familia, relaciones sociales, oferta educativa, ámbito laboral y contexto sociocultural).

VVOB: ¿Cómo puede ayudar una herramienta como el IPPJ a romper estereotipos como el estatus social que tienen ciertas profesiones o las profesiones relacionadas con los roles tradicionales asignados por género?

Pablo Ormaza: Al ser un instrumento que recaba información sobre aquellas preferencias vocacionales que están implícitas en los intereses personales, su reconocimiento permitirá ampliar el horizonte frente a la toma de decisiones. Es decir, si alguien tiene un perfil diferenciado marcado con un valor significativo en el eje de investigativo y realista, podría tomar la decisión de orientarse hacia carreras investigativas, sin que exista de por medio la barrera simbólica del género. En este punto, es fundamental recordar que cualquier proceso orientativo busca el bienestar de la persona que se enfrenta a la toma de decisiones vocacionales y profesionales, y qué puede ser mejor que los adolescentes puedan tomar decisiones en función de sus gustos e interés, dejando de lado la presión social y la visión equivocada de carreras “exitosas” versus carreras “poco exitosas”.

Los resultados del instrumento, más el proceso de acompañamiento desde el reconocimiento de los enfoques de derechos, inclusivo, pedagógico, género, bienestar, intergeneracional e intercultural por parte de los profesionales del DECE, podría fortalecer nuevas perspectivas de lo que implica la elección de carreras técnicas, tecnológicas o universitarias.

 

Más información sobre los procesos de Orientación Vocacional y Profesional en el sistema educativo de Ecuador en el enlace: http://www.vvob.org.ec/sitio/noticia/nuevos-materiales-para-apoyar-la-implementacion-de-un-nuevo-enfoque-para-la-orientacion-voca

Puede descargar el Manual de interpretación del Inventario de Preferencias Profesionales de Jóvenes" (IPPJ) a continuación o en nuestra sección de descargas: